Es crucial manejar la parte de conexión de manguera trenzada de nailon para garantizar el sellado y la estabilidad. Es clave elegir accesorios y racores adecuados, que deben ser compatibles con el material y las especificaciones de la manguera para soportar la presión de trabajo y las propiedades químicas de la manguera. Durante la instalación, es necesario asegurarse de que el corte de la manguera sea plano y sin rebabas, y que la profundidad de inserción del conector sea suficiente para lograr un buen sellado. Al apretar el conector con herramientas especiales, evite apretar demasiado para evitar daños a la manguera y al conector.
En algunos casos, el uso de materiales selladores puede mejorar el sellado de la pieza de conexión. Por ejemplo, enrollar cinta selladora alrededor de la conexión roscada o utilizar selladores adecuados para mangueras trenzadas de nailon puede aumentar el efecto de sellado. Una vez completada la conexión, es necesario realizar una inspección del sellado y se pueden encontrar posibles problemas de fugas mediante pruebas de presión e inspección visual, y corregirlos a tiempo.
Además, es muy importante evitar doblar excesivamente la manguera cerca de la conexión, porque la flexión puede causar concentración de tensión en la manguera, lo que afectará el rendimiento del sellado y la vida útil de la manguera. El uso de dispositivos de soporte y radios de curvatura adecuados puede ayudar a mantener el estado de curvatura natural de la manguera y reducir la concentración de tensiones. Por último, la inspección y el mantenimiento periódicos de las conexiones de las mangueras también son la clave para mantener la estabilidad y la seguridad del sistema. La inspección periódica del desgaste y la limpieza del sistema pueden evitar que las impurezas afecten las piezas de conexión y garantizar la confiabilidad a largo plazo de la conexión de la manguera. A través de estas medidas, se puede mejorar significativamente la confiabilidad operativa del sistema y reducir el riesgo de fugas y fallas.